Un capitán es un líder innato con la habilidad precisa para entender la situación y tomar decisiones a tiempo. El restaurante del Bankers tiene su propio capitán: Daniel Cartagena. Ha trabajado desde que se fundó el club, hace más de 20 años. Él recibe a los socios cuando van al restaurante, el área más representativa del Bankers. Él se encarga de supervisar a los meseros, de dirigirlos y de enseñarles, con el ejemplo, cómo se brinda una atención de primera, personalizada y cordial.

Daniel es guayaquileño. Cuando tenía 19 años llegó al Bankers Club. Durante años, su padre había trabajado en un conocido hotel de la ciudad, como parte del equipo del gerente del club en esa época. El día de su entrevista de trabajo, recuerda, el gerente salió a recibirlo. Era viernes. Lo recuerda claramente porque ese mismo día le dieron la noticia: el lunes empezaría en su nuevo puesto. En ese momento no sospechó que haría toda su carrera profesional aquí.

Empezó en el departamento de limpieza pero encontró su vocación en otra área, una donde tenía más cercanía con el cliente. Cuando surgió una vacante en banquetes, no dudó en aplicar. Ahí empezó a formarse como mesero para los eventos que se realizaban en salones. Hasta que un día, llegó al restaurante principal para reemplazar a un mesero que estaba de vacaciones. Ese puesto fue ideal para él. Daniel y su innata vocación de servicio fueron lo que el restaurante del Bankers necesitaba, ya que no hay mejor lugar para potenciar esta habilidad.

Él no cocina, pero sí conoce en detalle los ingredientes y la preparación de todos los platos de la carta. Cada plato que viene de la cocina pasa por revisión de Daniel. Él debe asegurarse que el pedido sea el correcto, que esté bien presentado, y que cumpla al detalle con los requerimientos del comensal. “El chef manda de la cocina para adentro, yo del salón para afuera”, dice Daniel con un sentido muy grande de la responsabilidad que implica su trabajo. Un plato que no está perfecto, no se lleva a la mesa.

El personal de restaurante llega a conocer de más cerca a los socios. Ellos aprenden lo que les gusta y lo que no, lo que piden con más frecuencia, incluso si tienen alergias. Y los socios confían en el equipo. Una parte fundamental de su trabajo son las recomendaciones: los tres platos que más sugiere a los comensales son la corvina Bankers, el salmón semi-cocido al vapor y los langostinos Óscar. Aunque su preferido es el carré de cordero —uno a la plancha acompañado de arroz con legumbres. Además de recomendar, Daniel ayuda a los socios y sus invitados a cumplir el código de vestimenta. Su trabajo es hacer todo lo que está en sus manos para satisfacer las expectativas de los socios.