Boris Lascano un socio joven del Bankers Club Guayaquil

A sus 37 años Boris Lascano ocupa un cargo muy alto en un banco: es el flamante gerente general de  Del Bank. Su carrera ha sido una escalera pavimentada con logros y méritos, que lo han conducido al éxito desde temprana edad.

En 2005 se vinculó a la Cámara de Comercio como parte del primer directorio junior y luego como director.

Desde el 2009 es profesor de la Universidad Casa Grande y ha formado a las nuevas generaciones de administradores de empresas. En 2013, tomó a su cargo la casa de valores Casa Real. Desde mediados de junio de este año es el gerente del banco Del Bank. “En el banco buscamos crecer. Nuestra misión es encontrar nuevos nichos, nuevos clientes, nuevas formas de generar financiamiento para que las empresas y las personas puedan crecer a través de nosotros”.

Su camino estuvo trazado desde muy joven: a sus quince años ya le atraía el mundo de los negocios. Boris estudió en la Universidad de New Orleans (Estados Unidos) y su maestría en la Universidad Francisco de Vitoria (España). “Mi meta siempre fue hacer inversiones y en eso me he especializado. Con frecuencia me piden que dé charlas sobre finanzas y emprendimientos”.

Boris Lascano en el Bankers

El Bankers es un lugar clave para el trabajo de Boris. Al igual que la socia Teresa Nuques, él está a diario en el club. Llega al mediodía y almuerza ahí en su lugar favorito: el piano bar. “El Bankers tiene una mezcla de ambiente formal y refrescante a la vez”, dice. Y agrega que el piano bar tiene una vista “súper chévere y un ambiente elegante, pero no es tan formal”. Al final del día laboral, Boris va nuevamente al club, se sienta con su computadora y trabaja hasta que sea hora de ir a casa.

Los jueves de socios y los partidos de fútbol que se transmiten en el club también le gustan mucho. Usualmente va al club solo o con algún amigo del trabajo; pero a los jueves de socios lleva a su esposa, Verónica Dahik.

Una de sus experiencias más memorables en el club ocurrió un 14 de febrero. Ese día tuvo  que encontrar —en menos de 24 horas— un lugar espectacular para pasar un San Valentín romántico con su esposa. Una llamada a la administración del Bankers fue suficiente para encontrar una solución. “En el club me dijeron ‘te hacemos una mesa’. Así que fui inmediatamente al club a hacer la reservación. Esa noche, nos recibieron con todos los honores. Mi esposa salió feliz y hasta el día de hoy lo recuerda como una gran sorpresa. En el Bankers me hicieron mi San Valentín”. En un club de este nivel, la camaradería con los socios es clave para dar un servicio de primera.

Boris Lascano ha encontrado en el Bankers un aliado para su vida personal y profesional. Por eso, se siente a gusto ahí y regresa constantemente.